miércoles, 13 de mayo de 2015

perdida en el tiempo

Anestesiados, drogados de nuestras recompensas inmediatas, como perros amaestrados, así nos veo...
sin Fe en nosotros mismos, embriagados de hastío, sedados de rutinas vacías en las que apenas participamos por miedo a que algo cambie o nada lo haga.
No comprendo los días y me pierdo en el tiempo que pasa sin perdón por mi descuido, porque pasa... el tiempo pasa y a su paso va dejando la carga de las ganas que cada vez pesa más, me caigo, me levanto, también forma parte de esa rutina eterna, que dejamos que ocurra convirtiéndonos en victimas de nuestras circunstancias en vez de responsables de las mismas...
Me gusta pensar que no existe el tiempo, que la concepción de nuestro nacimiento y crecimiento es sólo una representación de lo que un día imaginamos adecuado pero al igual que en el "sindrome de Paris", es traumatico aceptar la realidad de lo idealizado... Quizás Dios pensó que podíamos gestionar nuestra eternidad de una manera mas productiva segmentandola en fracciones para poder aprender de cada experiencia y a su vez experimentar diferentes perspectivas de esta pero... yo me he perdido